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Diario Las Américas, el 08-26-2009

Por Ricardo Goncebat

Viernes, sábado, domingo… Algunos jóvenes, incluso, comienzan el desenfreno1 etílico desde el jueves.

Las consecuencias son nefastas: un deterioro precoz de sus capacidades cerebrales y un mayor riesgo2 de ser alcohólicos cuando sean3 mayores.

Tanto los padres como sus hijos deben ser conscientes del riesgo que entraña4 la arraigada5 costumbre social de « beber el fin de semana » y no quitarle importancia al asunto.

Las neuronas de los adolescentes y jóvenes les estarán muy agradecidas, si dejan de exponerlas a los efectos del consumo de alcohol, una conducta cada vez más6 extendida en la juventud.

Beber cuatro o cinco copas7 de viernes a domingo con el estómago vacío puede dañar8 el cerebro, y se relaciona con una pérdida de memoria, atención, auto control y capacidad de planificación y, por si fuera poco, predispone a convertirse en alcohólico.

Según comenta la investigadora Consuelo Guerri, jefa del Laboratorio de Patología Celular del Centro de Investigaciones Príncipe Felipe, ubicado en la Comunidad de Valencia (España), « los perjuicios cognitivos9 del alcohol son irreversibles porque el cerebro está en formación hasta los 21 años de edad », según confirman sus trabajos de laboratorio realizados con ratas.

« Si un joven empieza a beber los fines de semana a los 13 años, en plena pre-adolescencia, tiene un 25 por ciento de posibilidades de « engancharse10 » a la bebida cuando sea adulto, mientras que si se inicia en la bebida a los 21 años, la probabilidad se reduce al 5 por ciento », añade la experta.

La razón de este fenómeno, al parecer, radica en que entre los 13 y los 21 años el sistema nervioso y neuronal de la persona se halla11 en proceso de maduración y los posibles daños cognitivos que acarrea12 el llamado « alcoholismo de fin de semana », ya no pueden repararse más adelante.

En su laboratorio, la doctora Guerri ha experimentado con ratas a las que daba alcohol para demostrar el perjuicio de esta sustancia en grandes cantidades y en un lapso corto.

Al llegar a la edad adulta, los roedores13 alcoholizados seguían teniendo problemas para salir de los laberintos en que los metían, detectar cambios de objetos en su entorno14 espacial o encontrar su comida, todos indicios de su deterioro cerebral [...].

1El desenfreno = la falta de moderación: la frénésie

2El riesgo: le risque

3Cuando sean: quand ils seront

4Entrañar: entrainer, impliquer

5Arraigada: enracinée

6Cada vez más: de plus en plus

7Una copa: un verre

8Dañar: faire du mal

9Cognitivo: relativo al conocimiento, al desarrollo del conocimiento

10Engancharse = hacerse adicto a

11Hallarse: se trouver

12Acarrear: entraîner

13Un roedor: un rongeur

14El entorno: l’environnement

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